ALGUIEN QUE NO SOY
Alba es redactora en un periódico. Sale con sus amigas, cena con algún chico de vez en cuando. Las cosas le van bien. Pero un día se encuentra recogiendo todas sus cosas en una caja de cartón: adiós al trabajo de sus sueños. Alba debe conformarse con un puesto como secretaria que le hace sentir frustrada. Sin embargo, un encuentro casual le hará replantearse muchas cosas acerca de la pasión y el deseo. Hugo y Nicolás la llevarán a su terreno, liberándola de las normas y descubriéndole que la vida esconde muchos más placeres de los que esperaba… Alba, Hugo y Nicolás se meterán de lleno en una relación a tres, en la que todos descubrirán que no siempre buscamos de la vida lo que los demás esperan.
OPINIÓN
Esta historia se sale
de lo común, desde el comienzo la amareis, y hablo en plural porque a todas os
gustará, hasta a las que no les gustó Pídeme
lo que quieras por eso de los tríos y compartir me refiero.
Nuestros protagonistas
como bien dice la sinopsis son Alba, Nico y Hugo. Los chicos tienen 33 años y
son amigos, que comparten piso, trabajo, negocios y a los que también les gusta
compartir chicas. Alba en cambio es una periodista algo más joven, que al comienzo
de la novela es despedida y mira por donde encuentra trabajo como secretaria de
estos dos hombres tan buenorros, tan diferentes y a la vez tan adorables
(chicas sé que os están dando ganas de dejar vuestros trabajos y buscar suerte
en otros para ver si os encontráis esta situación, pero recordad esto es un
libro, no es real jajajaja) que le mostrarán un mundo poco convencional, en el
que no hay que pensar si las cosas están bien o mal en conjunto, sino pensar si
está bien para ti ¿podríais estar en una relación a tres?
Pues sí chicas esta es
la historia, aquí os encontrareis frases divertidas como estas:
—Pero
¡si llevaba un año sin chuscar! —me quejé—. ¡Si soy más exigente me lo coso!
Y no tan divertidas,
pero que a mí me encantan como esta otra:
—Si
vas a tocarme los cojones, que sea con la boca y con cariño, cielo —escuché
farfullar a Hugo
Los diálogos que crea
esta autora para los protagonistas son originales, con un lenguaje coloquial
que no tiene desperdicio y que estarán continuamente sacándonos una sonrisa, os
dejo aquí algunos fragmentos:
Hugo y Alba:
—Hola.
Disculpe, vengo por lo de su comida.
Allí,
sentado en su silla y moviéndose a izquierda y derecha, estaba Hugo, algo
repantingado, sin corbata, con el botón del cuello desabrochado y en mangas de
camisa. En su cara brillaba una sonrisita burlona que aún lo hacía parecer
mucho más atractivo. Si alguna vez se me había pasado por la cabeza cualquier
fantasía erótica con un hombre trajeado dentro de una oficina… seguro que se
parecía demasiado a esta imagen.
—Vienes
por lo de mi comida, dices…
Vale,
me di cuenta de que sonaba… raro.
—El
catering —aclaré.
—Ajá
—contestó él.
—¿Dónde
quiere que lo monte?
Hugo
se tapó los ojos y fingió no estar riéndose.
—Ay,
Dios, si te contesto a eso rozaríamos el acoso sexual. Y es tu primer día.
--
Muñoz,
Hugo:
«Pues
yo juraría que el problema es que había demasiada tela».
Aranda,
Alba:
«No
creo que estas conversaciones sean oportunas en el trabajo».
Muñoz,
Hugo:
«¿Ves
cómo quieres que te invite a cenar? No sabes ya cómo pedírmelo».
No
pude evitar sonreír.
Aranda,
Alba:
«Yo
no quiero que me invites a nada».
Muñoz,
Hugo:
«Tú
quieres tantas cosas, nena, que ni siquiera las sabes».
Hugo tiene esa
picardía, sabe lo que decir en el momento adecuado, siempre está jugando, como
diríamos por aquí seria el típico chulito o vacilón pero porque puede jajaja y
ains madre lo que nos gustan estos tipos.
--
—¿Llamabas
para algo en concreto?
—Oh…,
se acabó el juego telefónico.
—Sí.
Se acabó. —Me tapé la cara otra vez. Esto estaba volviéndome un poco loca—.
Dime.
—Nada,
te llamaba para decirte que en lugar de a las nueve y media, estés preparada a
las diez. Nico tiene un asunto de trabajo que solucionar antes.
—Bueno,
también podemos cenar nosotros y ya está, ¿no?
—Pobre
Nico…, no tienes corazón.
—Lo
que no tengo es pene… —maldije entre dientes.
—No,
pene no tienes, lo ratifico. Me apetece mucho pasarme un buen rato con la
lengua en lo que tienes en su lugar.
No
gemí de puro milagro. Iba a tener que instalar una alarma antiincendios dentro
de mi casa, por si algún día de estos me daba por arder.
—¿Algo
más?
—No.
—Esa
información cabía en un mensaje y no te digo ya las posibilidades de WhatsApp…
—Pero
me apetecía escuchar tu voz. No te toques demasiado…
--
Momentazos en los que
se te saltan las lágrimas de la risa, he de reconocer que el que más juego da
es Hugo como veréis:
—¡Ya
va! —vociferé.
Al
abrir me encontré con una sonrisa que no esperaba.
—Ale,
devuélvemela, yonqui, que eres una yonqui —dijo con sorna Hugo.
—¿Qué
dices? ¿Cómo sabes cuál es mi puerta?
—Una
señora muy amable me dejó entrar en el portal y leí tu nombre en el buzón. Soy
Houdini. Venga, dámela ya.
—Que
te dé ¿qué?
—Mi
camisa. Deja de tocarte oliéndola. Eso no debe de ser sano.
Me
entró la risa.
—La
traje para lavarla, cretino. ¿No creerás que iba a robártela?
Mi
vecina de enfrente salió de su casa y se entretuvo bastante en cerrar con
llave. Cotillácea.
—Viniste,
como la pajillera que eres, a masturbarte. —Tiré de él hacia el interior de mi
casa y él se giró y añadió—: Buenas tardes, señora
Aunque los fragmentos
que os he puesto hasta ahora os hagan pensar que Hugo es un insensible, que
solo piensa en sexo, que no tiene vergüenza ninguna, pero que es muy gracioso,
este chico también tiene mucha sensibilidad y es adorable cuando hace uso de
ella.
Por otra parte podréis
pensar que es más protagonista que Nico, y la verdad es que yo de cierta manera
también lo pienso, aunque he de decir que Nico a pesar de ser muy callado
también es muy “bonico” como decimos por aquí le va el rollo sensible, es mucho
más dulce, cariñoso, atento…
¿Saldrá bien la
aventura?, ¿saldrá alguien dañado?, ¿se enamoran dos del trio y el tercero en
discordia se venga?...pues para descubrir que es lo que sucede en esta
maravillosa novela tendréis que comenzar a leerla.
Puntos a favor de la
novela: TODOS, pero destaco dos, el primero es la importancia que se le da al
condón aunque su uso caiga en picado en el primer polvo que se relata, y otro
es que por fin, algún autor, en este caso autora, nos hace caso y nos hace ver
que con la expresión NO basta, que no hay que inventarse palabritas de
seguridad para parar.
Puntos en contra: lo
predecible que es un negocio “secreto”, y lo predecible también del final de
esta historia, aunque esto no quita para que quiera leer el siguiente YA, que
os diga que me ha encantado y que lo recomiende 100%
He disfrutado mucho con
este libro, ya sabéis que me encanta reír ¿y a quién no?, y este libro a cada
rato me sacaba una carcajada. Las escenas eróticas no son tales, no son tan
intensas como 50 sobras de Grey pero
no por ello dejan de ser interesantes, aunque lo que más me ha gustado es la
historia en sí, que aunque se base en un trío no es como lo esperamos, hay
mucho más que solo sexo, hay sentimientos y emociones que la autora ha sabido
transmitirnos de una manera espectacular.
ALGUIEN COMO TÚ
ALGUIEN COMO TÚ
Alba se siente culpable. No sabe cómo actuar. Hugo y Nicolás se han volatizado y no puede imaginar su vida sin ellos. Alba se refugia en su estudio, no quiere ver a nadie. Alba empieza a beber para desconectar hasta que Hugo la libera de su culpa. Falta Nico para cerrar el círculo y que todo vuelva a ser como antes. Pero Nico es tozudo, Hugo duda y Alba no quiere tirar la toalla.
OPINIÓN
OPINIÓN
Aquí
vuelvo chicas para reseñaros la segunda parte de esta trilogía que me ha
encantado, tanto o más que la primera.
En
el primer tomo nos quedamos con la incertidumbre de que pasaría con este trio,
¿lograrían superar los engaños? ¿llevaría Alba a cabo su venganza?
Pues
en este libro se solucionan los enigmas. Al comienzo Hugo sigue siendo un
jodido cabrón, ya que ellos siguen sin asumir sus culpas en los engaños que se
dieron lugar en el primer volumen. Pero es el primero en ceder, y teniendo en
cuenta que es uno de estos típicos chulitos, porque puede, sigo diciendo, pues
nos enamora aún más si es posible.
—Ladies first.
—Vaya, aún me consideras una señorita.
—Que yo sepa aún no te cuelgan dos
cojones
Pero
ceder para estos chicos no está contemplado, si no hay consenso por parte de
todos, ¿conseguirá Alba que Nico la perdone, qué todo vuelva a ser como antes?
—Me encantaría que vinierais también. Y
díselo a Marian.
Contestó que lo intentaría. Nada más.
No sonrió. Pero… fue amable, ¿no? Me quedé con eso. Como entre mis virtudes no
se encuentra ni se encontrará nunca la paciencia, podéis imaginar que el jueves
ya me subía por las paredes. Me encerré en el despacho de Hugo y le apliqué un
tercer grado sobre si había notado cambios en Nicolás. Como respuesta recibí
una mirada estupefacta.
—Querida…, a los hombres nos cuesta un
poquito más.
—Sí, como a ti, ¿no?
—Es que a mí me diste tus bragas.
—Levantó las cejas y después de echarse a reír siguió diciendo—: Mira, Alba,
Nico es así. Es muy sentido, pero no le cambiaría si pudiera.
—No hablo de cambiarle pero…
—Calma
—dijo levantando las palmas de las manos—. Dale tiempo. Se enfadó de más y lo
sabe, pero si se le pasa enseguida se pone en evidencia.
«¿No vas a decirme nada de Nico? Y no
me toques las narices que soy capaz de presentarme allí con un ramo».
«Creo que le gustan los narcisos. A mí
me parecen flores de cementerio, pero para gustos, colores».
«¿Te crees muy gracioso?».
«Soy la polla».
«Me estás poniendo bastante nerviosa.
Estoy empezando a planear maneras lentas y horribles de matarte».
«Piernas, relax. Las cosas que quieres
saber mejor háblalas con Nico. Yo no puedo hacer mucho más. Y te aviso: vas a
tener que dejarle un tiempo de reflexión»
Digamos
que Hugo es el más gracioso, el que da más juego, al que le cuesta más expresar
sus sentimientos, pero cuando lo hace, para mi parecer el más adorable.
Sinceramente yo me quedaría con Hugo sin pensarlo.
—Solo escúchame, mi vida…, por favor.
Porque quiero decirte que… te quiero. Pero te quiero de una manera que ni
siquiera entiendo. ¿Quién soy yo para decirte que tus sueños son un problema
para nosotros? Lo único que debería hacer es tratar de acercarlos. ¿Quieres
soñar con casarte? ¿Con niños? ¿Con que alguien se arrodille y te pida
matrimonio? Hazlo, mi vida. Hazlo porque… ¿qué más da? La vida es tan corta… y
un día simplemente podemos no estar aquí. Y da igual que nos llamen locos o que
no nos entiendan, porque yo sé lo que siento cuando te miro y casi intuyo lo
que sientes tú cuando me miras a mí. Vale la pena ser un loco a veces, ¿sabes?
Así que quiero hacerte un regalo
Y
me preguntareis ¿es que hay que elegir? ¿lo hace la protagonista? La respuesta
a esta pregunta es No, la protagonista no elige, ¿pero es lo normal? ¿cuándo los
sentimientos entran en juego no hay consecuencias, no termina alguien herido?
¿puede ser un trio la utopía para muchas, puede llevarse a cabo si queremos
nuestro cuento de hadas? Pues para conocer las respuestas tendréis que LEER ;)
Nico,
en cambio es muy ohhhhhhh (emoticono con corazoncitos jajaja):
—Que nadie lo haya hecho antes no
significa que no pueda hacerse realidad. —Me acurruqué en su pecho y me rodeó
con su brazo. Las yemas de sus dedos pasearon por mi espalda y por encima de la
tela suave de mi camisón—. ¿A quién se le ocurre entrar aquí a hurtadillas?
Podrías haberme matado del susto —bromeé.
—Habría sido horrible. Yo ya no puedo
vivir en un mundo en el que no estés tú
--
—No molestarías aunque te quedaras la
vida entera.
Destaco
de los dos libros publicados hasta ahora la calidad de sus diálogos, tan
explícitos y graciosos:
Pues así me encontraba yo. Pero sin el
cardado y las mallas, que yo no he sido mucho de ir luciendo pezuñita de
camello (vamos, lo que comúnmente se conoce como ir marcando chochete).
--
—«Oye, mamá, ¿te acuerdas cuando nos
decías que cuidado cuando estuviésemos solas con un chico? Pues no te
preocupes: Alba lo ha cogido al pie de la letra y sola, sola… no va a estar».
--
—Dale un beso a tu hermana Inés y a los
niños de mi parte —dijo Hugo sin girarse hacia Nico.
—¿A mi cuñado no quieres que le dé
recuerdos?
—Tu cuñado es imbécil. Si le das algo
de mi parte que sea una patada en los cojones.
Nico y yo nos miramos y nos partimos de
risa.
—Ay, pobrecito mío, qué mal despertar
tiene a veces… —dije tocándole el pelo.
Hugo gruñó como contestación.
—Vale, dame un beso. —Nico me besó en
los labios y después me guiñó un ojo—. Qué visión tan bonita. Mis dos
mujercitas en la cocina…
Un día de estos se me va a escapar la
chorra y te voy a dar un pollazo en un ojo; vas a ir con un parche de por vida
—refunfuñó Hugo.
Además
de considerarla una historia original, donde la autora nos hace vivir la utopía
de sus personajes, algo diferente, que no se puede llevar a cabo de la manera
convencional, pero que se presenta como algo normal, haciendo que no veamos
esta relación como algo hippie en plan comuna, sino haciendo que vivamos con
intensidad los sentimientos de los protagonistas. Llega un momento en el que no
vemos el trio en plan sexual, sin sentido…lo vemos como algo natural (no os
digo que os pongáis a hacer tríos como locas, no me malinterpretéis), como una
relación en la que también hay que tomar decisiones, elecciones…donde hay miedo
ante hacer daño a otros, o a ti mismo. En definitiva, ya no veremos sexo sin
sentimientos, cosa que no ocurre en ningún momento, puesto que lo que más hay
en este libro son sentimientos e intensidad.
Te
hace plantearte miles de preguntas, con respuestas dudosas, pensar en miles de
convencionalismos, en por qué las cosas son así y no de otra manera…
Algunas
de las reflexiones que se dan, textos bonitos que te hacen pensar:
—¿Y si el amor no tiene que ser como
creemos? ¿Y si estamos permitiendo que el mundo coarte lo que podemos sentir?
--
—En realidad creo que le tengo apego a
la fotografía por melancolía porque, si lo piensas, las fotos solo devuelven la
imagen de un fantasma.
—¿Un fantasma?
—Sí, el aquí y el ahora, cazado sin
querer. —Arqueé las cejas. Nico chasqueó la lengua y siguió—: Personas que ya
no existen en lugares que jamás volverán a albergarlos. Un recuerdo congelado
cuyo momento de la muerte ha sido alterado para llevarlo a… una eternidad
mortecina y silenciosa, solo para ser contemplado. Un soporte para el alma que
no vuelve a existir. Sentimientos secuestrados, envasados, arrancados de las
coordenadas del espacio y del tiempo que los sostienen.
--
En ese curso tuve un estupendo profesor
de estética cuyas clases se convertían en una especie de… charla filosófica. En
una ocasión él afirmó que lo más real es lo que vemos con los ojos cerrados. Al
escuchar esto, sin ni siquiera levantar la mano le dije que no estaba de
acuerdo. Él sonrió y me contestó que probablemente era demasiado joven para
estarlo. Me dijo que va con nuestra naturaleza estar siempre esperando algo
mejor de la vida pero los sentimientos, las ideas, todo lo grande que nos
rodea, es mejor en la mente. Una vez se verbaliza, una vez se proyecta, todo se
pierde. Igual pasa con las fotografías. Lo que se queda impermutable en una
fotografía… solo es un eco. El eco de algo que fue mejor como idea
Las
hermanas, tanto de Alba, como de Nico tendrán un papel importante en la novela,
las dos nos encantarán, aunque la que más se hace querer es la de Alba, con la
que tendremos muchos momentos de risa.
-«Cuando quieras arde en el infierno
por ser perfecta, simpática e interesante, jodida mamona».
Las
escenas íntimas en este libro siguen subiendo la temperatura, aunque repito que
no son nada parecido a 50 sombras de Grey.
Pues
así con todos los diálogos, todas las preguntas y toda esta relación tan poco
convencional la autora nos llena de buenos momentos, muchos divertidos, algunos
de fascinación, otros de aventuras, pero los más serán los momentos románticos
y sobretodo sentimentales que nos harán soltar muchas lágrimas haciendo que nos
pongamos en la piel de todos.
¿Cómo
creéis que reaccionarían vuestras amigas ante la noticia de: estoy enamorada de
dos chicos con los que salgo a la vez de forma consensuada? ¿Viajaríais con un
chico al que acabáis de conocer hace dos meses? ¿Mantendríais un trabajo por
permanecer más tiempo en este trio? ¿Os enamoraríais pensando que todo puede
ser “normal”? y ya para terminar y dejaros tranquilas con tanta preguntita os
suelto esta: ¿Quién dijo que lo “normal” es lo que nos hace felices?
Ahora
sin más os digo que comencéis su lectura porque no os defraudará, a mí me ha
encantado, y estoy deseando leer el tercer libro de la trilogía para ver cómo
sigue este trio tan peculiar al que amamos desde el minuto uno.
Alba ha recuperado a Nico y se ha alejado de Hugo, que se ha cansado de jugar.
Alba intenta que su relación con Nico funcione.
Alba echa de menos a Hugo y tiene que fingir normalidad porque trabajan juntos.
Alba piensa en Nueva York y decide ser ella misma la noche de fin de año.
Alba, Nico y Hugo no volverán a ser quienes eran.
(Relato inédito de la trilogía Mi elección).
Alba ha recuperado a Nico y se ha alejado de Hugo, que se ha cansado de jugar.
Alba intenta que su relación con Nico funcione.
Alba echa de menos a Hugo y tiene que fingir normalidad porque trabajan juntos.
Alba piensa en Nueva York y decide ser ella misma la noche de fin de año.
Alba, Nico y Hugo no volverán a ser quienes eran.
(Relato inédito de la trilogía Mi elección).
Nico se ha marchado y, tras un periodo muy difícil para los dos, Hugo y Alba consiguen retomar su relación con más fuerza, casi desde cero. Es extraño porque la ausencia de Nico parece llenarlo todo. Deben volver a conocerse y habituarse a todo lo que implica una relación convencional. ¿Estarán preparados para cerrar el círuclo los dos solos?
Por otro lado Nico decide buscar su propio destino y poner tierra de por medio. Es una huida, sí, pero hacia delante. ¿Qué le tiene reservado el destino? ¿Podrá reencontrarse con Hugo y Alba?.